La reunión comenzó a las 21:15 y se extendió por más de dos horas en las cuales cada uno de los afectados pudo exteriorizar ante los legisladores lo que significa vivir en las inmediaciones de las plantas cerealeras, no sólo por la contaminación ambiental sino también sonora.
Después de escuchar a cada uno de los vecinos, la presidenta del Concejo, Beatriz Lozano, dijo que la “decisión ya está tomada” y tenía en sus manos un proyecto de ordenanza “prácticamente terminado, para el traslado de las cerealeras del ejido urbano”, dijo Lozano. “El proyecto ya está hecho y no necesitamos ningún estudio de impacto ambiental. Lo único que nos falta es que mañana salga a cumplirse lo que ya está escrito, es lo único que nos falta combinar con el ejecutivo”.
“Nosotros (refiriéndose a los legisladores) no tenemos compromiso ni económicos ni políticos con nadie y creo que si Leones eligió otro grupo de gente, quizás más joven es, porque, quizás, hacía falta jugarse y nosotros nos vamos a jugar por Leones. Si nuestro trabajo no sirve, este lugar tendrá que ser para otros”.
Los legisladores prometieron reunirse durante el martes 23, con el intendente Francioni para coordinar pautas de trabajo y los vecinos prometieron volver al reciento el próximo lunes 29.
Testimonios de los vecinos en la edición papel del viernes 26 de marzo