UBICACIÓN Y RESEÑA

La Ciudad de Leones

Población agrícola-ganadera de la pampa húmeda del sudeste cordobés. Leones es considerada uno de los centros más importantes del departamento Marcos Juárez, Pedanía Espinillos.

La pampa húmeda es una extensa planicie con suevas ondulaciones y reducidas pendientes. En este departamento los terrenos están bañados por las aguas de los ríos Ctalamochita y Saladillo, lo que junto a las lluvias forman numerosas lagunas por cursos de agua permanentes y vías de escurrimiento de cause impreciso.

El clima es continental -templado y húmedo- con veranos cálidos e inviernos fríos, pero no rigurosos. Esto, junto al promedio anual de lluvias que supera los 900 mm, la calidad de los suelos y su capacidad de retener humedad, hace de la región uno de los lugares más fértiles y productivos del país, apto para la agricultura y la ganadería.

La flora y la fauna eran las características de la estepa pampeana, habiéndoselas exterminado casi en su totalidad, para adecuar estas tierras a la explotación agrícola-ganadera. De la vegetación autóctona pueden encontrarse rastros o vestigios a las orillas de los caminos, entre los alambrados y en las márgenes de los ríos.

A 32º 39' 43" de latitud sur, 62º 17' 32" de longitud oeste, y a 117 metros sobre el nivel del mar, Leones dista 248 kilómetros de la ciudad de Córdoba, capital de la provincia y centro geográfico del país y 17 kilómetros de Marcos Juárez -cabecera del departamento-. La ruta nacional Nº 9, eje importantísimo que une la Capital Federal con la cordobesa, la encuentra en el kilómetro 465, a sólo 160 kilómetros de Rosario, circunstancia que la hace accesible a y desde todos los puntos del país.

Con un radio municipal de 355 hectáreas, un total de 264 manzanas extendidas entre las calles: Juan Costa al este, 17 de octubre al oeste, caminos rurales por el sur y el norte, su radio de influencia (rural) es de 75.108 hectáreas aproximadamente.

El último censo nacional arrojó una población total de 10.559 habitantes, 5.397 mujeres y 5.162 varones, de los cuales, 9.888 personas habitan en la ciudad -5.092 mujeres y 4.796 varones- registrándose como población rural la cifra de 671 habitantes -305 mujeres y 366 varones.

Según datos aportados por las páginas web de la Municipalidad de Leones y de la Gobernación de Córdoba, extraídos de los últimos censos nacionales, la población leonense generadora de ingresos, es decir, económicamente activa, sobrepasa el 55 por ciento. Una parte se dedica a tareas agrarias -en carácter de terratenientes, arrendatarios o peones- y otros a bienes y servicios o, en su defecto, son cuentapropistas.

Además, el Censo de vivienda indica que existen alrededor de 3.000 viviendas de las cuales el 87 por ciento son casas y departamentos tipo "A"

Con las comodidades y medios que marca la vida moderna, la ciudad detecta una gran área cubierta con pavimento, red cloacal, agua corriente y gas natural.

Lo educativo se ve privilegiado con escuelas primarias y jardines de infantes urbanos y rurales, institutos secundarios, centros de adultos para ambos niveles, un Instituto de Formación Superior Docente y Técnica y un Establecimiento Educativo Especial.

Otrora tierra de pampas y ranqueles "araucanos de la pampa", fue desvío del obligado del viejo camino real; celebró su acta fundacional durante la gobernación de Juárez Celman, organizándose con la expansión del ferrocarril, la llegada de los inmigrantes y el modelo agro-exportador.

En las décadas subsiguientes, de industrialización y desarrollo, con el extendido de la Ruta Nacional Nº 9, llegó a su pico máximo, viviendo épocas de esplendor.

Desde 1947 es sede de la Fiesta Nacional del Trigo, título que se le atribuye por habérsela considerado "el núcleo principal de la mayor zona productora de dicho cereal en el país", hecho que también le valió para ostentar el rango de ciudad, otorgado por decreto Nº 2117 "A" del 24 de agosto de 1964.
 


La fuerte presencia del sistema cooperativo y mutualista evidenciado no sólo en sus Cooperativas Agrícolo-Ganaderas, Casas de Ramos Generales y cerealistas, sino también en el número importante de Asociaciones Mutualistas, nos habla del espíritu que alentó y propició la organización de los primeros colonos.

Es por medio de las Asociaciones cooperadoras de las Instituciones y el voluntariado, muchas veces supletorio de la presencia estatal, que Leones logra la mayoría de los servicios indispensables para ser considerada una ciudad moderna. Tal es el caso del Hospital "San Roque", las instituciones educativas y la Asociación de Bomberos Voluntarios fundada en 1965, orgullo de los leonenses por su nivel de equipamiento, capacitación y destreza.

El movimiento comercial de nuestra ciudad, en franca recuperación y expansión después de la depresión económica del 2000, salvo excepciones, gira en torno a pequeñas y medianas empresas.

Aunque existe actividad industrial relacionada con lo agropecuario y metalúrgico, indudablemente su fuerte es la agricultura a la que se han dedicado sesenta y cinco mil hectáreas en las que se cultivan soja, sorgo, maíz, trigo, girasol, alfalfa, cebada, centeno y avena. Si bien el área dedicada a la ganadería se calcula en quince mil hectáreas, éstas se superponen con aquellas dedicadas a la siembra de forrajeras.

Gran parte de la vida social de la ciudad se desarrolla en los clubes que lideran una profusa actividad deportiva, compartiendo lo cultural con la Comisión de Cultura Municipal y las tareas de extensión y apertura a la comunidad de las escuelas. Esto se ve reforzado por la existencia de cuatro nutridas bibliotecas, actividad periodística oral y escrita y diseño gráfico local.

Los bancos, provincial y nacional y las compañías financieras privadas facilitan la actividad económica

No obstante, debe destacarse que un alto porcentaje de los ciudadanos leonenses encuentra en la Iglesia y capillas de la ciudad su espacio de participación y realización. Largas horas de trabajo silencioso, muchas veces desconocido o ignorado, complementando la acción estatal o supliéndola en los casos de ausencia, atesoran la riqueza de una común unión y construcción a través de la labor social puesta al servicio de los demás para el desarrollo y engrandecimiento de la comunidad, movidos por el amor al prójimo y sin otro interés que el de anunciar a Cristo y poner en práctica su tarea evangelizadora, sostenida desde la catequesis, la liturgia y la caridad.